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    ODONTOLOGÍA  | 3 MIN DE LECTURA

    Ortodoncia: brackets o alineadores invisibles ¿Qué opción elegir?

    Picture of Gonzalo Cocaño Álvarez
    Escrito por:
    Gonzalo Cocaño Álvarez
    Profesor del grado en Odontología
    Primer plano de la boca de una joven colocándose un alineador invisible.

    La ortodoncia es una especialidad de la Odontología que se encarga del estudio, prevención, diagnóstico y tratamiento de las anomalías de forma, posición, relación y función de los dientes y de las estructuras donde estos se encuentran. Su ejercicio es el arte de diagnosticar, prevenir y corregir sus alteraciones y mantenerlas en un estado óptimo de salud y armonía mediante el uso de diferentes tipos de fuerzas.

    En la actualidad, los brackets siguen siendo una buena opción de tratamiento para cualquier tipo de maloclusión, pero la tecnología ha ido implementando nuevos dispositivos a base de planificación digital 3D que están desplazando a los primeros a un ritmo muy acelerado.

    Estos nuevos dispositivos, conocidos como alineadores, (comenzaron a fabricarse a comienzos del siglo XXI) se basan en unas férulas de material plástico que se van colocando progresivamente (normalmente se cambian cada dos semanas en la consulta del ortodoncista) hasta conseguir el resultado final de una sonrisa agradable y consonante y un perfil armónico.

    Render 3D de un alineador Invisalign

    La mayor ventaja para el paciente que tienen los alineadores transparentes es, sin duda, la estética que proporcionan al llevarlos: nuestros pacientes ya no llevan brackets metálicos ni arcos de níquel-titanio, ni elementos adicionales como elásticos, muelles o topes que, a una distancia social, son perfectamente visibles e incómodos. Además, los alineadores son invisibles a una distancia social  ya que tienen un grosor aproximado de un milímetro.

    Otra de las ventajas que poseen estos dispositivos es la mejora significativa que suponen con respecto a la higiene diaria de los pacientes. Mientras que la ortodoncia convencional es fija (no podemos ni debemos quitarnos los brackets mientras dure el tratamiento) los alineadores son removibles, es decir, pueden quitarse para comer y, sobre todo, para cepillarse los dientes. El tiempo aproximado que un alineador debe permanecer en boca oscila las 22 horas al día, pero es muy fácil acostumbrarse a ponerlos, quitarlos y dormir con ellos.

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    Del mismo modo, otra de las ventajas que presentan los alineadores es, sin duda, la ausencia de dolor durante el tratamiento. A pesar de que la ortodoncia es la especialidad de la Odontología en la que menos dolor provocamos a los pacientes (no hay cirugías, no hay agujas, etc.), los ortodoncistas también conocemos el dolor que a veces se produce al llevar ortodoncia convencional: rozaduras de los brackets que pueden terminar en úlceras, pinchazos de los arcos a medida que se alinean los dientes, etc. Con los alineadores la posibilidad de aparición de dolor se reduce muy significativamente, lo que hace que los pacientes opten cada vez más por este tratamiento.

    Para el ortodoncista, una de las mayores ventajas que poseen los alineadores es la predictibilidad con la que contamos para llevar a cabo el tratamiento: los registros intraorales del paciente suelen tomarse con un escáner, obteniendo un registro exacto de las arcadas dentarias del paciente. Con estos registros, la empresa de alineadores realiza una planificación digital en 3D que podemos enseñar a nuestros pacientes mostrando cuál sería el resultado obtenido tras el tratamiento.

    Otra de las ventajas que podemos nombrar de los alineadores supone algo tan sencillo como la gestión de las visitas a la consulta del ortodoncista. Mientras que con ortodoncia invisible nuestros pacientes corren el riesgo de perder algunos brackets durante las semanas que no los vemos (ralentizándose mucho los tiempos de tratamiento y aumentando el tiempo que el paciente está en el gabinete dental), el mayor “accidente” que podemos tener con las férulas transparentes es, simplemente, su pérdida, y esto no produce un gran quebradero de cabeza para el ortodoncista, ya que tiene muy fácil solución.

    Una mujer muestra su alineador invisible.

    Por último, no podemos olvidarnos de un tema importante como es el precio de estos tratamientos. Si bien hasta hace relativamente poco tiempo plantearse llevar a cabo un tratamiento con alineadores invisibles era impensable para muchos de nuestros pacientes, durante estos últimos años se ha democratizado el uso de los mismos, ya que han surgido muchas marcas que ofrecen alineadores de alta calidad obteniendo unos resultados óptimos en un tiempo de tratamiento muy similar al de los brackets.

    Por lo tanto, debemos considerar el uso de los alineadores transparentes como una opción sólida frente a los brackets en los tratamientos de ortodoncia. Sin embargo, lo mejor es que acudamos a nuestro ortodoncista de confianza para consultarle cualquier duda que tengamos al respecto.

    Nueva llamada a la acción

    Publicado el 22 de septiembre del 2020 - Actualizado el 22 de septiembre del 2020
    Categorías: ODONTOLOGÍA

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