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NUTRICIÓN  | 5 MIN DE LECTURA

Consejos para leer (y entender) las etiquetas de los alimentos

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Escrito por:
Ana Bilbao Cercós
Profesora del grado en Nutrición Humana y Dietética de la UEMC
Mujer en el supermercado sostiene un tarro con la mano izquierda mientras lee la etiqueta nutricional.

Cuando vas a realizar la compra, ¿sueles incluir en tu cesta alimentos envasados? Si la respuesta ha sido afirmativa, ¿en qué sueles fijarte? ¿Has estado indeciso entre dos alimentos y tras leer el etiquetado alimentario has dejado uno de ellos en la estantería del supermercado?

Sabemos que tenemos que introducir en nuestro carro alimentos frescos, de temporada, lo menos procesados posible y sin envase. Pero, hay multitud de factores que afectan a nuestras decisiones alimentarias y provocan que escojamos alimentos o platos envasados. Así que queremos darte algunas claves para leer (y entender) correctamente las etiquetas de los alimentos y así escojas con criterio.

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Lee bien los ingredientes, es el ADN del alimento envasado

El listado de ingredientes es una de las menciones obligatorias dentro de la información alimentaria obligatoria que regular el Reglamento 1169/2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor.

Lo más importante “cuantos menos ingredientes tenga mejor”. Hasta un máximo de 5 ingredientes estaría bien, siempre y cuando sean saludables.

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Habitualmente, tendemos a comparar productos según las calorías, azúcares y grasas que se indican en las etiquetas alimentarias, pero resulta más necesario conocer los ingredientes del alimento para saber de qué está compuesto. En la mayoría de los productos, la calidad es más importante que la cantidad y para ello deberemos de revisar el tipo de azúcares añadidos y grasas, el porcentaje de harina integral que tiene y otros ingredientes que incluyan.

  • Para saber si un alimento tiene azúcares añadidos, deberemos de buscar en la etiqueta del alimento la palabra “azúcar” o cualquier otro nombre empleado por la industria alimentaria como “jarabe de”, “sirope de”, “dextrosa, fructosa, sacarosa”, “dextrina, maltodextrina”, “almidón de”, etc. En el caso de que presente varios tipos o esté entre los primeros ingredientes, te aconsejamos que los reduzcas de tu alimentación diaria.
  • Revisa si tienen edulcorantes calóricos como la fructosa o los polialcoholes (xilitol, eritritol, manitol) o acalóricos como la sacarina, el aspartamo, el ciclamato sódico o el acesulfamo potásico. Podrían ser interesantes para reducir el consumo de azúcares, pero siempre será mejor reducirlos en nuestro día a día.
  • Si el alimento tiene “aceites refinados”, “grasa o aceite de palma” o “grasas hidrogenadas”, te recomendamos no introducirlo en el carro de la compra. Mejor opta por aquellos que estén elaborados con aceite de oliva o de girasol alto oleico.
  • Comprueba en la etiqueta del alimento que el producto integral que compres esté elaborado con harina 100% integral y no resulte una mezcla de harina más salvado.
  • Revisa si la industria emplea potenciadores del sabor como glutamato monosódico (E-621) para camuflar la cantidad de sal del producto.

¡Y no olvides que los ingredientes siempre están escritos en orden decreciente, es decir, el primer ingrediente será el mayoritario y el último el minoritario!

Revisa la información nutricional

Se refiere a la información que indica en las etiquetas de los alimentos el valor energético y los siguientes nutrientes: grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal. Los datos son numéricos por lo que se trata de información cuantitativa y no cualitativa. ¿Pero qué tenemos que revisar?

  • Si de los hidratos de carbono “de los cuáles azúcares” tiene más de 20g por 100g de producto, te aconsejamos que lo reduzcas de tu alimentación, ya que significa que hay mucha cantidad de azúcar.
  • En el caso de la sal, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), si tiene más de 1.25g por 100 de producto significa que tiene mucha sal, y tiene menos de 0.25g sal por 100g de producto quiere decir que tiene poca sal.

En España aún queda mucho trabajo por hacer. Así que para saber que un alimento tiene grasas hidrogenadas, recuerda que tendrás que leer en los ingredientes, pero no en la información nutricional.

Ejemplo de etiqueta de un alimento en la que se lee distinta información nutricional.

No te fíes de las declaraciones nutricionales

Las declaraciones nutricionales se refieren a cualquier declaración que afirme, sugiera o dé a entender que un alimento posee propiedades nutricionales beneficiosas específicas y también están reguladas por normativa europea.

Hay multitud, pero las que más provocan cambios de comportamiento entre los consumidores son aquellas relacionadas con la disminución de calorías y bajo o escaso contenido en grasas e hidratos de carbono. ¡Lo que muchos no saben es que la industria alimentaria suele aprovechar estas declaraciones para añadir otros ingredientes con el fin de dar palatabilidad al producto, al haber reducido el contenido de otros!

Mujer joven con jersey rojo comprueba el valor nutricional de un producto lácteo a través de una aplicación del teléfono móvil.

Te compartimos cuáles son las más embaucadoras:

    • Para emplear la declaración nutricional “Light” debe tener una reducción del 30% con respecto al original. ¡Ojo! Suelen añadir otros ingredientes como azúcares.
    • Para emplear la declaración “sin azúcares” debe presentar <0.5g de hidratos de carbono por 100g. En este tipo de productos se suelen emplear polialcoholes como xilitol o eritritol.
    • Para emplear la declaración “sin azúcares añadidos” no se le pueden añadir monosacáridos, disacáridos ni ningún alimento utilizado por sus propiedades edulcorantes. Además, si los azúcares están presentes en los alimentos, en el etiquetado tendrá que figurar lo siguiente: “Contiene azúcares naturalmente presentes”. Sin embargo, se emplean edulcorantes acalóricos como acesulfamo potásico o sucralosa.
    • Por último, si se quiere emplear la declaración 0% materia grasa debe contener <0.5g por 100g de producto. Pero ¡están cargados de azúcar!

Nueva llamada a la acción

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Publicado el 23 de mayo del 2022 - Actualizado el 5 de junio del 2024
Categorías: NUTRICIÓN

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